GPS, wearables e IA en la prevención de lesiones en el fútbol
Los GPS y otros wearables miden con bastante precisión cuánto y a qué velocidad corre un jugador, y la IA promete convertir esos datos en avisos de riesgo de lesión. La evidencia científica es más prudente: la carga de entrenamiento se relaciona con las lesiones, pero ningún indicador aislado las predice de forma fiable. Este artículo explica qué miden estos dispositivos, qué dice la investigación, qué permite la Regla 4 y cómo puede un club amateur controlar la carga con o sin tecnología, con especial cuidado en jugadores jóvenes.
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En este artículo
Qué miden los GPS y wearables en el fútbol
En el fútbol se usan tres familias de sistemas de seguimiento, que la normativa agrupa como EPTS (sistemas electrónicos de rendimiento y seguimiento): dispositivos GPS que el jugador lleva en un chaleco entre los omóplatos, sistemas de posicionamiento local con antenas alrededor del campo (útiles en estadios cubiertos donde la señal de satélite falla) y sistemas ópticos basados en cámaras. Los dispositivos portátiles suelen incluir acelerómetros, giroscopios y magnetómetros, y algunos se combinan con bandas de frecuencia cardíaca.
Con ellos se obtienen indicadores de carga externa, es decir, lo que el jugador hace:
- Distancia total y distancia por umbrales de velocidad (alta velocidad, sprint).
- Número de aceleraciones y desaceleraciones intensas.
- Velocidad máxima alcanzada.
- Indicadores derivados de los acelerómetros que estiman la carga mecánica total.
La carga interna es la respuesta del organismo a ese trabajo: frecuencia cardíaca, percepción subjetiva del esfuerzo (RPE) o cuestionarios de bienestar. La carga interna se puede medir sin tecnología: el método de RPE de sesión multiplica la percepción del esfuerzo (escala de 0 a 10, preguntada unos 30 minutos después del entrenamiento) por los minutos de sesión. Es barato y está muy extendido.
Qué dice la evidencia sobre wearables y prevención de lesiones
Aquí conviene ser preciso. Hay acuerdo en que los cambios bruscos de carga y la falta de preparación para las exigencias de la competición se asocian a más lesiones. Lo que no está demostrado es que un indicador concreto calculado a partir de GPS permita predecir lesiones individuales.
- Una revisión sistemática publicada en 2020 en el Journal of Athletic Training sobre métricas de carga derivadas de GPS y riesgo de lesión en deportes de equipo concluyó que los resultados eran no concluyentes: distintos estudios asociaban distintas métricas a las lesiones, pero ninguna se mantenía de forma consistente. Los autores lo atribuyen en gran parte a diferencias en las definiciones de lesión, en las métricas y en los análisis estadísticos.
- El ratio de carga aguda:crónica (comparar la carga de la última semana con la media de las semanas anteriores) se popularizó como herramienta de prevención. Desde 2020 varios autores han cuestionado su base conceptual y estadística, y una revisión editorial de 2021 describe la literatura como controvertida. Algunos estudios no encontraron relación entre picos del ratio y lesiones posteriores, y no hay pruebas sólidas de una «zona óptima» universal.
- Los modelos de IA que estiman el riesgo de lesión se entrenan, por lo general, con muestras pequeñas de un solo club. Funcionan peor cuando se aplican a otro equipo, otra competición u otra edad.
La conclusión práctica es que los wearables sirven para planificar y documentar la carga, detectar cambios bruscos y facilitar la conversación entre preparador físico, cuerpo técnico y servicios médicos. No sirven como semáforo automático que decide quién juega.
Regla 4 y EPTS: qué está permitido en partido
Las Reglas de Juego de la IFAB, en la Regla 4 (equipamiento de los jugadores), prohíben a los jugadores llevar o usar equipos electrónicos o de comunicación, salvo los EPTS autorizados. Cuando se usan dispositivos portátiles en partidos de competiciones oficiales, deben cumplir los requisitos del Programa de Calidad de la FIFA para EPTS y no deben ser peligrosos.
La misma regla permite a los miembros del cuerpo técnico en el área técnica usar pequeños dispositivos de mano (teléfono, tableta, portátil) para comunicaciones relacionadas con el bienestar o la seguridad de los jugadores, o por motivos tácticos o de entrenamiento. Si el organizador de la competición proporciona el sistema, es responsable de que la información enviada al área técnica sea fiable y precisa.
El estándar de la FIFA para EPTS compara los datos de los sistemas (distancia, velocidad instantánea, distancia por zonas de velocidad) con un sistema de captura de movimiento de referencia, e incluye una prueba de impacto para los dispositivos portátiles. Que un producto no figure en ese programa no lo hace inútil para entrenar, pero sí puede impedir su uso en partido oficial.
Cómo usar los datos de carga en el entrenamiento
El uso más rentable de los datos de carga no es la predicción, sino el diseño de tareas. Las dimensiones del espacio y el número de jugadores cambian el tipo de esfuerzo: en espacios reducidos predominan las aceleraciones y desaceleraciones; en espacios amplios aumenta la carrera a alta velocidad. Si el GPS muestra que en la semana no hay ninguna exposición a velocidades altas, el riesgo aparece cuando el partido la exige.
- Planifica la semana: el día con más carga externa lejos del partido, el más ligero el anterior.
- Compara con el partido: saber cuánta alta velocidad exige un partido a cada puesto ayuda a dosificar el entrenamiento.
- Gestiona regresos: un jugador que vuelve de lesión debe recuperar progresivamente la exposición a sprints antes de competir; los datos permiten documentar esa progresión con el fisioterapeuta.
- Escucha al jugador: si la carga externa es normal pero el RPE se dispara o el cuestionario de bienestar empeora, el dato importante es el segundo.
Uso responsable en jugadores jóvenes
En fútbol base el control de carga es igual de necesario, pero la tecnología añade problemas. Durante el estirón de crecimiento aumentan algunas lesiones por sobrecarga, y la edad cronológica dice poco del estado de maduración. Un umbral de carga pensado para adultos no tiene sentido en un cadete en pleno crecimiento.
- Datos personales y de salud: la frecuencia cardíaca y la información sobre lesiones pueden considerarse datos de salud, una categoría especial en el RGPD. Para menores hace falta una base jurídica clara, información a las familias y medidas de seguridad. Por debajo de 14 años, cuando el tratamiento se basa en el consentimiento, deben darlo los padres o tutores (artículo 7 de la LOPDGDD).
- Proporcionalidad: un club amateur rara vez necesita GPS en categorías de fútbol 7 u 8. El RPE de sesión, los minutos jugados y un registro de molestias cubren lo esencial.
- Sin rankings: no publiques clasificaciones de distancia o velocidad. Convierten un dato de control en una competición y presionan a los que maduran más tarde.
- Atención al crecimiento: medir la estatura cada pocos meses ayuda a identificar el estirón y a ajustar volúmenes, con apoyo de profesionales sanitarios.
Hay más pautas de prevención para categorías de formación en prevención de lesiones en fútbol base.
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Cómo empezar con o sin tecnología
| Recurso | Coste aproximado en tiempo | Qué aporta |
|---|---|---|
| RPE de sesión | 2–3 minutos por sesión | Carga interna de todo el grupo; detecta semanas con picos |
| Minutos de partido y entrenamiento | 5 minutos por semana | Exposición real de cada jugador; base para rotaciones |
| Cuestionario de bienestar breve (sueño, fatiga, dolor) | 1 minuto por jugador al llegar | Señales de alerta antes de entrenar |
| GPS en entrenamiento | 15–30 minutos por sesión entre colocar, descargar y revisar | Carga externa detallada, exposición a alta velocidad |
- Empieza por el RPE de sesión y los minutos durante ocho semanas, en una hoja de cálculo.
- Identifica semanas con subidas bruscas y relaciónalas con molestias registradas.
- Solo si el cuerpo técnico tiene tiempo para analizar datos, valora GPS en las categorías mayores.
- Define quién ve los datos, para qué y cuánto tiempo se conservan, antes de recoger el primero.
Preguntas frecuentes
¿Sirven los GPS para prevenir lesiones en el fútbol?
Ayudan a planificar la carga y a detectar cambios bruscos, que se asocian a más lesiones. Pero la evidencia no muestra que una métrica concreta de GPS prediga lesiones de forma fiable; una revisión sistemática de 2020 consideró los resultados no concluyentes.
¿Se puede llevar un GPS en un partido oficial?
La Regla 4 de la IFAB permite los EPTS que cumplan los requisitos del Programa de Calidad de la FIFA y no sean peligrosos. Además, cada competición puede tener normas propias, así que hay que consultar con el organizador o la federación.
¿Qué diferencia hay entre carga interna y carga externa?
La carga externa es el trabajo realizado: distancia, velocidad, aceleraciones. La carga interna es la respuesta del jugador a ese trabajo: frecuencia cardíaca o esfuerzo percibido. Un mismo trabajo puede suponer cargas internas muy distintas según el jugador y su estado.
¿Es recomendable usar GPS con niños?
En general no es necesario en edades tempranas. El esfuerzo percibido, los minutos y el seguimiento del crecimiento cubren lo esencial. Si se usa, hay que tratar los datos como sensibles, informar a las familias y evitar comparaciones públicas.
Fuentes
- IFAB — Reglas de Juego, Regla 4: equipamiento de los jugadores (comunicación electrónica y EPTS)
- FIFA — New global standard for EPTS
- Global positioning system-derived workload metrics and injury risk in team-based field sports: a systematic review (Journal of Athletic Training, 2020)
- Zouhal et al. (2021) — Editorial: Acute:Chronic Workload Ratio: Is There Scientific Evidence? (Frontiers in Physiology)
- AEPD — Infografía sobre el consentimiento de los menores (art. 7 LOPDGDD)
Verificado en octubre de 2026. Las reglas y categorías varían según la federación y la temporada; confirma en el reglamento local.