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Fútbol base

Respeto al árbitro en fútbol base: jugadores, padres y entrenadores

El respeto al árbitro en fútbol base no se consigue con un cartel en la puerta del campo, sino con hábitos que se entrenan cada semana. Muchos partidos de benjamines, alevines e infantiles los dirigen chicos y chicas de 14 a 18 años que están aprendiendo, igual que los jugadores. Este artículo explica qué hacer después de una decisión equivocada, cómo da ejemplo el entrenador desde el banquillo y cómo se trabaja el respeto en el entrenamiento.

Árbitro dirigiendo un partido de fútbol aficionado en un campo municipal
Foto: Robert Koren booked — Jon Candy from Cardiff, Wales · CC BY-SA 2.0 · Wikimedia Commons

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En este artículo
  1. Por qué el respeto al árbitro empieza en el fútbol base
  2. Árbitros jóvenes: quién pita los partidos de tu hijo
  3. Qué hacer después de una decisión equivocada
  4. Cómo da ejemplo el entrenador desde el banquillo
  5. Entrenar el respeto al árbitro: tres ejercicios
  6. Reconocer el juego limpio en el club y en los torneos

Por qué el respeto al árbitro empieza en el fútbol base

Sin árbitro no hay partido. Es una frase que todo el mundo repite y pocos aplican cuando el colegiado no pita una falta a favor en el minuto 40. En las categorías de base, además, el problema tiene una consecuencia directa: faltan árbitros. Muchos abandonan en sus primeras temporadas, y una de las causas que más se repite es la presión de bancos y gradas.

Un niño de 9 años aprende cómo se trata a un árbitro mirando a los adultos. Si su entrenador protesta cada decisión con los brazos abiertos, él hará lo mismo. Si su padre grita desde la valla, entenderá que es normal. El respeto no es una norma de cortesía añadida al fútbol: forma parte del juego, igual que respetar al rival o al compañero.

Hay también una razón deportiva. El jugador que protesta pierde la siguiente acción. Mientras discute un fuera de banda, su par ya ha sacado y el equipo defiende con uno menos. Enseñar a aceptar la decisión y volver a jugar es enseñar concentración.

Árbitros jóvenes: quién pita los partidos de tu hijo

En la mayoría de federaciones territoriales se puede empezar el curso de árbitro con 14 años. Los primeros partidos que dirigen suelen ser de fútbol 7 u 8, es decir, de benjamines y alevines. Ese árbitro que lleva el silbato puede tener la edad del hermano mayor de los jugadores.

Algunas federaciones han tomado medidas para hacerlo visible. La Federación de Fútbol de la Comunitat Valenciana, por ejemplo, identifica a los árbitros menores de edad con un parche en el brazalete, para recordar a todos que quien dirige es un menor. Otras federaciones tienen campañas propias; conviene consultar la de cada territorio.

  • Se equivoca como cualquiera que aprende. Ve el partido desde un solo punto y casi siempre sin asistentes.
  • No ve lo que ve la grada. Desde la banda contraria o desde detrás de una portería se aprecian cosas que él no puede ver.
  • Aplica un reglamento adaptado. En fútbol 7 y 8 hay normas propias (saques, cesiones, tiempos) que muchos padres desconocen.

Qué hacer después de una decisión equivocada

Las decisiones equivocadas van a ocurrir. Lo que importa es qué hace cada uno en los diez segundos siguientes. Conviene que el equipo tenga una respuesta acordada y practicada, para que nadie tenga que improvisar con el enfado encima.

Jugadores: la regla de la siguiente acción

  1. Se acepta la decisión sin gestos: ni brazos abiertos, ni aplausos irónicos, ni balón lanzado lejos.
  2. Se mira dónde está el balón y se vuelve a la posición. La pregunta es «¿qué tengo que hacer ahora?».
  3. Si hay que decir algo, lo dice solo el capitán, con calma y en un momento de juego parado.

Entrenador: separar la emoción de la acción

El entrenador puede pensar que la decisión es un error. No tiene que decirlo en voz alta. Su tarea en ese momento es reorganizar al equipo: dar una indicación táctica concreta, cambiar a un jugador si está nervioso, o recordar la regla de la siguiente acción. Si cree que hay algo que comentar, lo hace al final, en privado y en tono de pregunta.

Padres: silencio sobre el arbitraje

Desde la grada, la única voz útil es la de ánimo general. Nada de comentarios sobre las decisiones arbitrales. Hablamos de ello con más detalle en el artículo sobre los padres en la grada.

SituaciónQué hacerQué evitar
Penalti dudoso en contraRecolocarse, animar al porteroRodear al árbitro
Fuera de banda mal señaladoDefender el saque rápidoDiscutir y perder la marca
Gol anuladoReiniciar la presiónComentarios en el banquillo
Árbitro se equivoca con el tiempoAvisar con educación al descansoGritarle desde la banda

Cómo da ejemplo el entrenador desde el banquillo

Los jugadores imitan el lenguaje corporal del banquillo antes que sus palabras. Un entrenador que pide respeto y luego se lleva las manos a la cabeza con cada pitido envía un mensaje contradictorio. Algunas conductas concretas ayudan:

  • Saludar al árbitro antes y después del partido, se gane o se pierda.
  • Permanecer en el área técnica y hablar a los propios jugadores, no al colegiado.
  • No usar el arbitraje como excusa en la charla final. Si el equipo ha perdido, se analiza lo que dependía de nosotros.
  • Corregir a su propio jugador si protesta, aunque la decisión haya sido mala.
  • Pedir al delegado que se encargue de calmar a la grada si algún padre se pasa.

Un detalle que funciona: en la charla previa, el entrenador puede decir en voz alta que el árbitro se va a equivocar, igual que ellos fallarán pases. Así el error deja de ser una sorpresa y no provoca la misma reacción.

Entrenar el respeto al árbitro: tres ejercicios

El respeto se trabaja en el campo, no solo en charlas. Estos tres ejercicios se pueden integrar en cualquier sesión sin perder tiempo de juego.

1. Partido con árbitro jugador

  • Organización: 4x4 o 5x5 en un espacio de 30x20 metros con dos porterías pequeñas. Un jugador de cada grupo hace de árbitro durante 4 minutos.
  • Duración: 4 bloques de 4 minutos, de modo que arbitren cuatro jugadores distintos.
  • Regla: las decisiones del árbitro jugador no se discuten. Si alguien protesta, saca el rival.
  • Foco del entrenador: al terminar, preguntar a los que han arbitrado qué les ha costado más. Casi siempre responden lo mismo: ver todo a la vez.

2. La regla de los cinco segundos

  • Organización: partido de entrenamiento normal, 7x7 en medio campo.
  • Regla: el entrenador pita a propósito alguna decisión equivocada. El equipo perjudicado tiene cinco segundos para estar recolocado. Si lo consigue, gana un punto extra.
  • Variante: el capitán puede preguntar una sola vez por partido, con calma, y el entrenador le responde.
  • Foco: valorar la reacción, no el resultado. Felicitar en voz alta al jugador que vuelve rápido a su sitio.

3. Saludo y cierre

  • Organización: al final de cada partido de entrenamiento, los dos equipos se dan la mano y dan las gracias a quien ha arbitrado.
  • Duración: un minuto. Se hace siempre, hasta que sea automático.
  • Foco: si el saludo se convierte en rutina en el entrenamiento, aparece solo en los partidos del fin de semana.

Reconocer el juego limpio en el club y en los torneos

Hay federaciones que premian el comportamiento ejemplar. La Real Federación Andaluza de Fútbol introdujo la tarjeta verde en la temporada 2014/2015: el árbitro puede mostrarla a jugadores o técnicos que destaquen por su juego limpio, y cuenta para el premio de deportividad. La valenciana también la contempla, y en fútbol 8 obliga al saludo inicial y final entre equipos.

El club puede hacer algo parecido con medios propios: un reconocimiento trimestral al jugador o a la familia que mejor represente los valores del equipo, o un premio al equipo más deportivo en el torneo de verano. Lo importante es que el mensaje sea coherente en todas las categorías.

  • Un protocolo escrito de conducta para jugadores, padres y técnicos, entregado al empezar la temporada.
  • Un responsable del club que acompañe al árbitro al vestuario en partidos tensos.
  • Una respuesta clara cuando alguien insulta: aviso, conversación y, si se repite, consecuencias.

Preguntas frecuentes

¿Con qué edad se puede ser árbitro de fútbol en España?

En la mayoría de federaciones territoriales el curso de árbitro se puede empezar con 14 años. Los requisitos concretos y el precio del curso dependen de cada federación, así que conviene consultar el comité de árbitros de tu comunidad.

¿Puede un jugador protestar al árbitro?

Las Reglas de Juego sancionan con amonestación la desaprobación con palabras o gestos. En fútbol base lo recomendable es que solo el capitán se dirija al árbitro, con calma y con el juego parado, y que el resto vuelva a su posición.

¿Qué hago si un padre insulta al árbitro?

El delegado o un responsable del club debe acercarse y pedirle que pare. Si continúa, el club debe aplicar su protocolo interno. El árbitro puede reflejar los incidentes en el acta, con consecuencias para el club.

¿Qué es la tarjeta verde en el fútbol base?

Es una tarjeta que el árbitro muestra para reconocer un gesto de juego limpio. La utilizan algunas federaciones, como la andaluza o la valenciana, y suele contar para los premios de deportividad. No existe en todas las competiciones.

Fuentes

  1. RFEF — ¿Qué es la tarjeta verde?
  2. FFCV — Nuevas medidas para fomentar los valores y la deportividad
  3. El Debate — Requisitos para ser árbitro de fútbol

Verificado en octubre de 2026. Las reglas y categorías varían según la federación y la temporada; confirma en el reglamento local.